Esta tarde los integrantes del claustro de mi querido colegio hemos tenido una experiencia única: hemos podido "disfrutar" de lo que en un vestuario se puede denominar como una bronca de final de partido. La ponente (una señora muy bien educada) ha entrado en el aula, se ha sentado, ha mantenido su mirada perdida en algún lugar del aula (en ese momento se me ha ocurrido comentarle a mi compañera de mesa:"esta tía hoy no tiene ganas de dar clase...") y pasados unos minutos ha empezado a hablarnos como si fuéramos sus alumnos de 1º de la ESO después de montarla en el autobús de vuelta al cole dedicándonos perlas como: "sois un grupo digno de estudio" o "a partir de ahora voy a venir gratis aquí porque sois un reto para mi", recordándonos que tenía mucha prisa porque tenía que acudir a una ponencia en al Universidad...
Te puedes imaginar la cara del personal. Yo, sinceramente, ya me he visto en más de una de estas en mi vida (más adelante os contaré anécdotas de mis diferentes facetas) y realmente no le he dado más importancia que la que se le puede dar a una señora frustrada que repele toda su agresividad en el causante de la misma, y por alguna desconocida razón, nosotros éramos los causantes de dicha frustración. La verdad es que se acercaba más a esa frustración de la mujer que está en la cama con un hombre y el tío es capaz de dejarla a medias (sin ánimo de ofender a nadie). La cuestión es que después del chorreo se despide de nosotros (un rato antes dijo que iba a volver gratis), o que mejor, que contestemos a unas preguntas para reconducir la situación, para acabar pidiendo perdón por el dolor que nos ha causado, pero debemos entender el dolor que la hemos causado a ella... Y al final, cuando recoge los cuestionarios, nos da las gracias por haber participado contestando a esas preguntas. Vamos, que la pobre mujer pasó por todos los estados emocionales que 30 minutos dan de sí y se marchó. Se marchó por donde vino y ahí nos dejó. El bueno del director abrió un pequeño coloquio ante la incredulidad del personal y al final llegamos a la conclusión de que seguro que había un topo un el claustro y que la señora ya venía con las uñas afiladas. Ahora viene lo gracioso del caso y el por qué de su publicidad. Al rato de todo esto entra el administrador (y responsable de formación en el centro) y nos cuenta que él le había comentado que el curso nos estaba pareciendo un poco pobre, que las actividades propuestas muy sencillas y esas cosas normales que se dicen cuando te piden opinión. O si no, que no la pidan. Total, que cuando atas cabos...
Si de algo ha servido este rato es para hacernos ver una vez más la calidad humana del profesorado de mi colegio, que es para que los que ahí estamos nos sintamos orgullosos de pertenecer a ese grupo de locos que a veces alguno con respeto nos denomina como "maestros".
Soy el primer seguidor!!! Olé!!ole!!ole!!! Me pido presidente del “Crespo´s fan club”!!!jajajja
ResponderEliminarUno de los que llegaron tarde fui yo porque estaba haciendo un “mandao” a la dirección y me miró perdonándome la vida desde la puerta hasta la silla.
Creo que se quiso llevarse por escrito algo que no quería escuchar (según estaba el morlaco había para 2 orejas y el rabo!!!). Cierto es que luego utilizará lo escrito a su conveniencia para justificar sus mil y una paranoias.
Sinceramente, tras sus preguntas, me dediqué a mis cosas “mentalmente”. Que si la lista de la comprar, cosas del colegio que me faltan por corregir, la gotera que tengo en el pasillo,.….
Mi opinión a modo de resumen es la siguiente. Ser significativo para el otro en cualquier ámbito de la vida es algo que te tienes que ganar en el día a día. Lo que quiero decir es que me paso por el arco del triunfo tus años de experiencia, tu impresionante inteligencia, tus cursos y ponencias aqui y alla, tus estudios sobre la historia americana,....…porque no vas a ser capaz (ni gratis!!! que si soy digno de estudio tengo derechos de imagen!!!) de trasmitirnos algo que podamos utilizar el día de mañana.
Hola Crespo, soy Anita.Desde aquí este espacio tuyo,decirte que me ha encantado tu pequeño corto de "terror". DIOS MIO,que mujer...es lo que un grupo de amigas denominaríamos una mujer mal...ejem,me voy a reprimir que tu blog acaba de comenzar y no es plan de bajar el nivel de tan linda literatura,no crees?
ResponderEliminarAprovecho para saludarte y mandarte un fuerte abrazo.
Te sigo en la web,cuenta con ello.