martes, 3 de febrero de 2009

DENUNCIAR AL ALUMNO


Llevo ya un tiempo razonando con mis alumnos, en especial con los de la ESO, que si se portan mal, en vez de castigarles, les denuncio; la cosa es que la jugada no me está saliendo nada mal (son unos benditos los pobres) (y unos ignorantones..). Tal vez sea por el momento semántico en el que vivimos, que la palabra castigo ha perdido todo su significado (algunos ni conocen dicha palabra), o tal vez sea porque su realidad está más cerca de los juzgados vía televisiva, la cuestión es que cuando utilizasla palabra denuncia... se les pone los ojos como platos.

El razonamiento es sencillo: Si a tu padre, en su trabajo, hay alguien que le impide desarrollar su tarea, ¿qué le pasa?, pues que se le cae el pelo. Si a mi padre le roban el género de la tienda... a la cárcel con el ladrón, y así sucesivamente. La cuestión es que a los niños (y al resto de la sociedad) no somos capaces de hacerles ver que los maestros vamos al colegio a trabajar. Y es que parece que en este santo país hay profesiones de primera, de segunda, de tercera, y por último los maestros. Tendrá que ser la propia sociedad la que se encargue de dignificar nuestro oficio en cuanto nos vean necesarios (cada vez más) a la hora de ayudar a los cachorros de nuestra sociedad a crecer. Es por lo que el Estado invierte tanto dinero en educación. Por otro lado, me canso de decir a mis compañeros de oficio que gran parte de la culpa la tenemos nosotros, que hemos visto durante años perder nuestros derechos a la hora de desarrollar nuestra tarea laboral y no hemos hecho nada al respecto.

Este es un pequeño ejemplo (ya llenaré este bendito blog con más de ellos) de cómo está cambiando la sociedad. De dónde venimos, más o menos ya lo sabemos, pero a dónde nos va a llevar esta sociedad... los maestros nos hacemos una ligera imagen, aunque esto sólo es la punta del iceberg.

1 comentario:

  1. Tienes toda la razon del mundo, se ha perdio la verguenza y la educacion. De alguna manera hay que impartir un poco de orden... lo que espero es que no lo tengas que llevar a la practica, porque con lo lentos que son los juzgados... seguramente tardarias en castigar sin recreo mas de tres años... jajaja...

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